Haciendo referencia a la trilogía literaria, no son cincuenta galletas liberadas, ni cincuenta galletas más oscuras, ni cincuenta galletas de Grey.... son cincuenta galletas de comunión ;). De hecho he tardado más en hacer las galletas que en leerme los tres libros, jajaja. (que por cierto no me gusta como acaban. No digo más, no sea que alguien se los esté leyendo en estos momentos y le desvele el final)
"Cincuenta galletas" se dice pronto, pero hacerlas se hace eteeeeerno :)
Una de mis sobrinas, la mayor de las cuatro, ha hecho la comunión. Lo que me lleva a reflexionar y pensar seriamente que nos hacemos mayores, muy mayores. Como detallito quería dar unas galletas personalizadas, todo lo personalizada que puede ser una galleta claro.
Así que manos a la masa: amasar, estirar, refrigerar, cortar, hornear. Vuelta a empezar: amasar, estirar, refrigerar, cortar, hornear... Así hasta el infinito y más allá durante 4 tardes.
Con las galletas ya horneadas quedaba decorarlas. Las hice con fondant, no fuera a ser que la glasa se me revelara y decidiera manifestarse con manchas amarillas para amargarme la fabricación galletil en serie. Y otra cosa no, pero los trajes de comunión son blancos blancos como el caballo blanco de Santiago, así que con fondant las decoré :)
No sé deciros cuántas horas estuve hasta que vi todas las galletas terminadas. Sería porque me pilló con una buena gripe y no tenía ni noción del tiempo. Y tampoco sé cuantificar la ilusión tremenda que me dio verlas todas juntas en la mesa, formando filas perfectas de niñas de comunión clonadas :)
Hacer galletas es divertido, por lo menos para mí porque si no explicadme qué hago haciendo galletas durante tres años si al menos no me parece entretenido... Pero hacer tantas galletas iguales pierde su encanto cuando vas por la número 22. Si tienes una paciencia inagotable supongo que el hartazgo llega en la número 28. Pero si tu capacidad de repetición y de hacer series iguales quedó atrás en el colegio durante los años de primaria, cuando vas por la galleta nº 22 ya te has desesperado.
Así que desde aquí mando un mensaje a la gente que hace y vende galletas en serie para todo tipo de eventos: enhorabuena por vuestra paciencia, desde que aquí os manifiesto mi más profunda admiración!!!
Y ya que me pongo y estoy en modo sermón "on", otro mensaje para mi costi: gracias por ayudarme con las masas y con el fondant, cortando perfectamente todas las piezas para que yo pudiera montarlas tipo puzzle. Si no fuera por tu ayuda a estas horas seguiría haciendo galletas!
Y dicho todo esto he de añadir que mis sobris son las más majas que hay en el planeta, y que si para la siguiente comunión me piden 100 galletas iguales, yo como buena tía que las adora, 100 galletas igualitas haré.
Besos ;)




































